Nuestra historia
Desde 1983 en el Oriente de Barcelona: de los masones que volvieron del exilio al primer taller mixto de la Gran Logia Simbólica Española.
Los fundadores
Un reducido grupo de masones creó la Logia Justicia en 1983, en el seno de la Gran Logia Simbólica Española. Sus fundadores eran personas mayores: casi todos habían cumplido ya los setenta años. Habían luchado en el bando republicano durante la Guerra Civil y, tras el exilio, volvieron a España con una visión global, no partidista y más ideológica que política del trabajo masónico.
Con ellos, la masonería, perseguida durante casi cuatro décadas de dictadura, recuperaba su presencia en Barcelona. Los principales fundadores de Justicia fueron:
Rafael Vilaplana Fuentes
nombre simbólico: Bolívar
Primer Gran Maestre de la GLSE (1980-1987) y primer Soberano Gran Comendador de su Supremo Consejo del grado 33. Una figura muy reconocida por el Gran Oriente de Francia.
Josep Llansó Simó
Primer Venerable Maestro de Justicia. Excombatiente y mutilado de guerra, vivió exiliado en Francia, donde fue Venerable Maestro de la logia Les Enfants de Gergovie, con la que Justicia mantuvo durante años una estrecha relación de hermanamiento.
Olegario Pachón Núñez
nombre simbólico: Proudhon
Antes de fundar Justicia fue Orador de la logia Minerva-Lleialtat. Durante la guerra había mandado el batallón «Pío Sopena», de la CNT.
Joan Nicolau Pi
nombre simbólico: Torrelles
Reconocido republicano, participó en el intento de Francesc Macià en Prats de Molló. Fue también miembro de la obediencia mixta Le Droit Humain: su esposa, de origen belga, fue quien le introdujo en la masonería.
Mario Martínez
Segundo Venerable Maestro de Justicia, conocido por su dedicación a la política como destacado socialista.
1992: el primer taller mixto
El 14 de noviembre de 1992, meses después de que la Asamblea General de la GLSE aprobara la admisión de mujeres, se inició en Justicia la primera mujer de la obediencia: nuestra querida hermana Josefina Saló Ramell, Pepita, de nombre simbólico Ruth. Nuestra logia se convirtió así en el primer taller mixto de la Gran Logia Simbólica Española.
Lazos más allá de las fronteras
Además de Les Enfants de Gergovie, la logia de Josep Llansó en el exilio, en 1994 Justicia se hermanó con la logia Le Réveil du Quercy, en el Oriente de Moissac, del Gran Oriente de Francia. Otra logia con la que mantiene estrechos contactos es Eos, en el Oriente de Bari, de la Gran Logia de Italia.
Hoy
Más de cuarenta años después, tres rasgos definen nuestra logia: el deseo de globalidad filosófica, un claro progresismo ideológico y la mixticidad como planteamiento irrenunciable para interpretar el mundo y realizar el trabajo masónico. La logia sigue trabajando en el Oriente de Barcelona.
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